VUELTA AL CAMINO

Un día decidí caminar hacia algo que siempre creí lejano y para otros.

Algo que solo unos pocos son capaces de alcanzar, pero sin embargo está siempre presente, no vengo de familia de marineros, así que no puedo explicar el amor que siento por el mar, aunque creo que todo el mundo en cierta manera se ve atrapado por su inmensidad y fuerza.

Durante mi vida he ido robando y atesorando experiencias en la mar, consiguiendo poder navegar después de mucho esfuerzo, y siempre fue algo que me parecía corto, como unas vacaciones pero jamás como parte de mi vida.

Al final entendí que aunque los miedos me frenaran, las dudas y la edad me limitaran a realizar un cambio radical en mi vida, no podía seguir así, deseando algo que al mismo tiempo me frustraba por no poder alcanzar.

Por lo que llego el día en que decidí ser una profesional del mar.

Comencé estudios en Transporte marítimo y pesca, y cursos de la Marina Mercante, siempre con la esperanza de entrar en un mundo que parecía que no era el mío, pero que de alguna manera inexplicable siempre me llamaba.

Actualmente estoy en mi primer año de marinera, acabando y cerca de empezar el segundo año de Oficial de Puente, y el camino que veía largo, ya lo voy caminando y cada día lo consigo acortar.

Sé que lo conseguiré, seré un Patrón de Altura feliz en una playa remota donde pueda vivir de la mar, y cada atardecer sentarme en el muelle, escuchando a Otis y sonriendo a esa tenue luz, que me dice que estoy donde debo estar. Y que estoy Feliz.

THE BLUE MONTAINS ( las Montañas Azules)



Recuerdo el mar azul de árboles de eucaliptos, cuando estás en lo alto todo tiene un olor único, todo a tu alrededor son bosques y bosques de una tonalidad azul debido al aceite de sus hojas.

Al estar rodeado de bosques de eucaliptos, notas el efecto tan beneficioso, tus pulmones se recargan. 

Impresiona ver la formación rocosa con tres columnas idénticas, “The Three Sisters” (Las tres Hermanas).

UN MUELLE PERDIDO


Derawan una pequeña islita perteneciente a Borneo, con sus arenas blancas y sus calles sin asfaltar directamente en cabañas de madera sobre la fina arena, y las que no sobre tablas de madera que se bañan en el mar.

Un atardecer después de un día agotador de inmersiones, un paseo por las cabañas, risas de niños, miradas curiosas, sonidos de la naturaleza, un olor a salitre, la brisa de los atardeceres del mar de Célebes, y un muelle….me vino a la cabeza la canción de Ottis Redding, (Sitting on the dock of the bay)….Montse corrigiéndome mi pronunciación…y yo soñando sentada al final del muelle disfrutando del atardecer, y cantando todo el rato el mismo estribillo en mi cabeza…sonaba una y otra vez, mientras pensaba que no había visto una cosa tan linda nunca.

VARUM


Recuerdo cuando encontré a Varum, mi lindo gatito.
Había tomado la decisión que quería compartir mi piso con un gato, quería que fuera bicolor, blanco y negro, me recordaba a mi anterior gatito y pensaba que de alguna manera recuperaría algo de él.
A los animales se les llega a querer y ellos llegan a formar parte de ti como una parte de tu casa, tu familia, tu hogar. Saber que están siempre atentos a tus idas y venidas, hacen que te responsabilices de ellos con mucho cariño.

Me llamaron de la tienda donde deje mensaje que me avisaran si aparecía algún gatito en adopción, era jueves. Me acerque a la tienda y en una caja de cartón me mostraron tres gatitos. Enseguida me fije en él.
Los tres gatitos eran muy dispares. El más activo era un atigrado gris precioso, ojos claros y muy juguetón aun lo recuerdo, era el más bonito de todos. El siguiente fue una gatita tricolor, no me gusta mucha esa combinación pero no sería motivo para rechazar a un gatito. Pero fue el tercer el que me partió, esta acurrucado y no se movía, lo cogí y vi que tenía los ojos cerrados, y por la fisura iba perdiendo una especie de pus. Me dio mucha lástima, probablemente si no llevaban a un veterinario no pasaría su tercer mes de vida. En ese momento supo que iba a ser mi compañero. Sin dudarlo me traje a casa, al día siguiente ya concerté visita con la veterinaria.
Tras un tratamiento desinfectante, buena alimentación Varum salvo sus ojos, que resultaron de un color miel preciosos.

BODEGUITA DEL MEDIO


Habana, ciudad colonial, vieja y llena de vida. Por sus calles antiguas llenas de encanto pase por La Bodeguita del Medio. Un pequeño y viejo restaurante cubano lugar de paso que personas tan emblemática como Ernest Hemingway o Pablo Neruda entre muchos. Junto a su puerta había una señora que me pareció de lo más típico que podía representar esa imagen característica de La Habana…

La señora estaba entrada en años y fumaba un puro, quise hacerle un foto y como los grandes famosos se encaro y no paro de decir….”No fotos…no fotos” pero a diferencia de los famosos en la frase había la coletilla de “…..sin pagar”…eso ya me rompió todo el encanto que me transmitía la imagen que conseguí robarle. Pero me trae un recuerdo que me saco una sonrisa..

AMIGO


Un orangután me trae miles de recuerdos, el primero el de un amigo con el compartí la experiencia, ya no está entre nosotros y os aseguro que era una bellísima persona, amigo de sus amigos como el que más, cariñoso, atento, divertido, noble y grande…creo que todos los adjetivos buenos del mundo formaban parte de él.
Recuerdo las horas al teléfono, cuando me regañabas porque no me ponía las pilas y salía de ese año tan malo que pase, no tenía ganas de empezar nada y no tenia ilusiones ni metas, ningún objetivo que me motivara y nunca te rendiste, siempre me obligabas a prometerte pequeños objetivos para que fuera saliendo…gracias a esas charlas me recargaste de energía y me demostrarte que aunque me sintiera la persona más sola del mundo, no era así.
Nos separaban unos 600 km. Pero siempre te sentí muy próximo, siempre estuviste y de alguna manera sigues estando aunque ahora la distancia sea abstracta, pero sé que estás porque en mis recuerdos existes y porque sigo sintiendo ese cariño, esa amistad tan grande por ti.

AMIGA


Tengo muchos recuerdos en los que siempre me distes un lugar especial. Me has tratado igual que a una hermana y siempre has estado cuando he decaído. Eres grande, fuerte y preciosa. Tienes una belleza dentro más grande que la exterior. Cada año que pasa más grande es tu belleza, y tengo la suerte de seguir siendo tu amiga. Ni tus ojos azules son capaces de hacer sombra a toda tu grandeza que emites a través de tu mirada.
Todos tenemos amigos que están y con los que estaremos siempre, quiero dejar un espacio para poder agradeceros todos los momentos, recuerdos que viví con vosotros.