Un día decidí caminar hacia algo que siempre creí lejano y para otros.
Algo que solo unos pocos son capaces de alcanzar, pero sin embargo está siempre presente, no vengo de familia de marineros, así que no puedo explicar el amor que siento por el mar, aunque creo que todo el mundo en cierta manera se ve atrapado por su inmensidad y fuerza.
Durante mi vida he ido robando y atesorando experiencias en la mar, consiguiendo poder navegar después de mucho esfuerzo, y siempre fue algo que me parecía corto, como unas vacaciones pero jamás como parte de mi vida.
Al final entendí que aunque los miedos me frenaran, las dudas y la edad me limitaran a realizar un cambio radical en mi vida, no podía seguir así, deseando algo que al mismo tiempo me frustraba por no poder alcanzar.
Por lo que llego el día en que decidí ser una profesional del mar.
Comencé estudios en Transporte marítimo y pesca, y cursos de la Marina Mercante, siempre con la esperanza de entrar en un mundo que parecía que no era el mío, pero que de alguna manera inexplicable siempre me llamaba.
Actualmente estoy en mi primer año de marinera, acabando y cerca de empezar el segundo año de Oficial de Puente, y el camino que veía largo, ya lo voy caminando y cada día lo consigo acortar.
Sé que lo conseguiré, seré un Patrón de Altura feliz en una playa remota donde pueda vivir de la mar, y cada atardecer sentarme en el muelle, escuchando a Otis y sonriendo a esa tenue luz, que me dice que estoy donde debo estar. Y que estoy Feliz.
Algo que solo unos pocos son capaces de alcanzar, pero sin embargo está siempre presente, no vengo de familia de marineros, así que no puedo explicar el amor que siento por el mar, aunque creo que todo el mundo en cierta manera se ve atrapado por su inmensidad y fuerza.
Durante mi vida he ido robando y atesorando experiencias en la mar, consiguiendo poder navegar después de mucho esfuerzo, y siempre fue algo que me parecía corto, como unas vacaciones pero jamás como parte de mi vida.
Al final entendí que aunque los miedos me frenaran, las dudas y la edad me limitaran a realizar un cambio radical en mi vida, no podía seguir así, deseando algo que al mismo tiempo me frustraba por no poder alcanzar.
Por lo que llego el día en que decidí ser una profesional del mar.
Comencé estudios en Transporte marítimo y pesca, y cursos de la Marina Mercante, siempre con la esperanza de entrar en un mundo que parecía que no era el mío, pero que de alguna manera inexplicable siempre me llamaba.
Actualmente estoy en mi primer año de marinera, acabando y cerca de empezar el segundo año de Oficial de Puente, y el camino que veía largo, ya lo voy caminando y cada día lo consigo acortar.
Sé que lo conseguiré, seré un Patrón de Altura feliz en una playa remota donde pueda vivir de la mar, y cada atardecer sentarme en el muelle, escuchando a Otis y sonriendo a esa tenue luz, que me dice que estoy donde debo estar. Y que estoy Feliz.